Cinta Amarilla


En el marco de la exposición Beatriz González: Una Retrospectiva en el Museo de Arte Miguel Urrutia, Casas Riegner presenta la exposición Cinta Amarilla la cual reúne pinturas y dibujos inéditos, que parten de la obra con el mismo título.

El trabajo más reciente de la maestra revela la sensibilidad de la mirada de una artista, que basada en su observación minuciosa y crítica de los eventos que han marcado la compleja realidad del país, crea obras que además de ser conmovedoras, nos recuerdan el deber de luchar contra nuestra amnesia colectiva.

Cinta Amarilla se relaciona con Auras Anónimas (2007- 2009), su icónica intervención in situ en el Cementerio Central de Bogotá, que consiste de 8957 imágenes serigrafícas de cargueros (hombres cargando cuerpos) que cubren los nichos vacíos de los columbarios. Una cinta amarilla que no se debe traspasar, señala una zona de peligro y rodea los columbarios, actualmente en estado de ruina. En Cinta Amarilla, González combina las siluetas de los cargueros, con imágenes de recortes de prensa en los que se muestran asesinatos acordonados por la cinta de NO PASAR, creando así una obra gráfica conceptual que busca preservar la memoria de los difuntos y a la vez insiste en hacer un duelo por la historia trágica de Colombia.

En línea con obras como Diez metros de Renoir (1978) y Decoración de interiores (1981), que fueron vendidos en fragmentos en un acto democrático que desafía el mercado del arte, Cinta Amarilla es una obra que se comercializa en fragmentos que miden desde 5 kilómetros hasta 110 centímetros.

Cinta Amarilla no solo reflexiona sobre la realidad colombiana, además advierte a los espectadores de la amenaza real a la que el mundo se enfrenta.