Diálogos: Marginalidad y clandestinidad/Abstracción


Artistas participantes: Miguel Ángel Rojas, Rosemberg Sandoval, Carlos Rojas, Bernardo Ortiz, Luis Roldán, Mateo López, Danilo Dueñas.

Diálogos es un novedoso laboratorio o proyecto expositivo de carácter experimental que se fundamenta en la noción de “diálogo” o conversación. Su objetivo es propiciar diálogos y esbozar cruces conceptuales y formales a veces inesperados entre obras de artistas que no han tenido visibilidad en un contexto de galería, con el fin de potenciar su significado y posibilitar nuevas lecturas. 

LO CLANDESTINO Y MARGINAL: DIÁLOGO ENTRE MIGUEL ANGEL ROJAS Y ROSEMBERG SANDOVAL

Una selección de fotografías de finales de los años 70, pinturas en gran formato realizadas a principios de la década del 90 y un frottage reciente, dan comienzo a una conversación en torno a la marginalidad y la clandestinidad, dos aspectos fundamentales que atraviesan las prácticas de Miguel Ángel Rojas (Bogotá, 1946) y Rosemberg Sandoval (Cartago, 1959).

Con una carrera que abarca más de 50 años, la práctica de Miguel Ángel Rojas reflexiona sobre temas como la marginalidad, el género, la identidad, la injusticia, la doble moral, la pérdida de valores, el narcotráfico y la guerra. Desde finales de los años 60, impulsado por una búsqueda personal, Rojas empieza a explorar el medio fotográfico, dejándose seducir por sus cualidades técnicas hasta adoptarlo como uno de los medios idóneos para mirar críticamente su contexto y su diferencia frente a lo normativo.

En su aclamada serie fotográfica realizada a finales de los años 70 en el Teatro Faenza—uno de los teatros bogotanos más apropiados para los encuentros gay— Rojas registra con su cámara, siempre oculta en un maletín y con la poca luz de la sala de cine, un mundo clandestino, un “territorio salvaje” marginado por una sociedad conservadora. Las fotografías del Faenza se convierten en testimonios de la propia realidad del artista quien desde muy joven decide adoptar su verdad como gran tema en el arte. Asimismo, éstas le permitieron salir de la oscuridad y afrontar su sexualidad de manera abierta.

Sus diferencias con “ese medio normal” que además le sirvieron como fuente para generar sus procesos dentro del arte, son trasladadas al medio pictórico. Las referencias a ese mundo oscuro y clandestino del teatro Faenza se hacen evidentes en los aspectos formales que singularizan ambas pinturas: los mosaicos de fondo, obtenidos por medio de la técnica del frottage que caracterizan el díptico Macho Adornado, son aquellos que se vislumbran en las fotografías fantasmales y atmosféricas de 1979; un rostro de perfil que en busca de acción y movimiento, mira fijamente ese espacio clandestino apenas alumbradas por la luz de la pantalla, es el artista como sujeto anónimo que espía y a la vez busca poseer.

La práctica artística de Rosemberg Sandoval exhuma “historias subalternas” asociadas a culturas ancestrales, a la vez que se alimenta de vivencias personales y del estrecho vínculo con su contexto socio-político y geográfico. Tablón Mujer II, un frottage que resulta de una acción secreta realizada a manera de operativo en la que Sandoval exorciza y desafía la historia de un sitio arqueológico colombiano, hace parte de un gran proyecto en el que según el artista: “conecta lo ancestral con lo contemporáneo, excavando la realidad desde el poder de lo marginal consignado en diferentes tratamientos y maneras de atacar e imantar los soportes insitu.”

ABSTRACCIÓN DIÁLOGO ENTRE CARLOS ROJAS, BERNARDO ORTIZ, LUIS ROLDAN, MATEO LÓPEZ, ROSEMBERG SANDOVAL Y DANILO DUEÑAS

Un diálogo entre obras de artistas locales de distintas generaciones, permite señalar las particularidades de un lenguaje artístico contemporáneo con una larga tradición, que gracias a su vigencia y versatilidad, es adecuado para abordar problemáticas de diversa naturaleza. La selección de obras en sala, revelan la complejidad y riqueza de un lenguaje amplio pero con gran capacidad de ser crítico. Al poner en evidencia los múltiples y variados matices de la abstracción, también diluye la noción simplista de que el arte abstracto, al destruir la representación, se presenta como una forma vacía en cuanto a contenido, y facilista en cuanto a factura.

Paula Bossa