Casas Riegner en ARCO 2026


Del 4 al 8 de marzo de 2026, Casas Riegner presentará una selección de obras de Bernardo Ortiz, Carlos Alfonso, Leyla Cárdenas y Luz Lizarazo. 

 

Este año, participaremos en la sección Proyecto de Artista con "Tierra de abrigo: preludio" de Camila Rodríguez Triana.

 

TIERRA DE ABRIGO – PRELUDIO

“(…) Nosotros no somos ansiosos: nuestros ojos guardan las imágenes que a ellos llegan, porque esas son las que debían llegar; nuestras manos palpan muy lentamente las formas que son suyas, porque ellas son las destinadas; nuestros corazones están listos para recibir lo que el seno del devenir les guarda. No se gasta nuestra fuerza vital en perseguir los seres que no son suyos, los sucesos que no le pertenecen (…)” 

       Fernando González, Viaje a pie.

Este tiempo de habitar la montaña me devolvió la mirada hacia las imágenes, las formas y las texturas cotidianas que me regala el lugar donde elegí vivir. Presencias que, lentamente, como la gota de agua que cae constante sobre la piedra dura y la transforma, me transforman a mí. Los Andes, mi territorio ancestral, es hoy el territorio que habito. El conocimiento que viene de esta tierra, que leí, estudié y recordé con mis manos y mis pies, ahora se vive desde lo que me rodea. Después de caminar lo ancestral, el viaje se detiene en el presente: en lo que el territorio ofrece, en el tejido que nuestra alma construye con él cada día, en cada acción cotidiana.

Las obras que propongo en esta muestra son el resultado de una observación atenta de esta tierra: de perderme en su dimensión biofísica, pero también en esa dimensión energética, invisible a los ojos pero visible al alma. La repetición del acto y la imagen aparecen como un proceso de aprendizaje y reconstrucción que logra penetrar en lo profundo. Estas obras son un homenaje a la Madre Tierra que hoy me abriga y que abrigó a mis ancestros.

El hilo se convierte entonces en el material que escribe lo sutil, lo invisible y lo vibratorio, como el pájaro colibrí, pero que también traza el tejido de territorio desde lo colectivo y lo arquitectónico, como lo propone la oropéndola. Un hilo que fija en la memoria el cielo que se vuelve rojo en los amaneceres y atardeceres, mientras las ranas cantan; o el rastro de la lluvia suspendido en el rocío: gotas que, como la serpiente, nos recuerdan la energía vital, la transformación y el origen de la vida. Hilos que nos hacen conscientes de la trama, pero también de la urdimbre que sostiene el tejido, así como lo hace esa dimensión energética que sostiene todo lo existente.

Así, mis manos que antes recordaron aprendiendo los diferentes oficios ancestrales, hoy tejen su presente y su porvenir.

 

Camila Rodríguez Triana

 

¡Los esperamos en Madrid!

 

Stand 7B19