Calle, Johanna, “Zona Tórrida”, Galería Casas Riegner, 2006
La hoja, el principal órgano sintetizador de las plantas, procesa sustancias necesarias para la vida, como el oxígeno y los hidratos de carbono. Su función es de vital importancia para todos los organismos existentes.
Los dibujos de zona tórrida muestran diferentes follajes en los que se presentan alteraciones en la estructura foliar. Al observar los cambios morfológicos y compararlos con sus estructuras normales, es posible establecer el impacto causado por condiciones ambientales.
En las hojas de plantas cultivadas, es frecuente encontrar asimetría del limbo y hojas parcialmente adheridas entre sí (registrados en labranzas y ería). Especies nativas sembradas en áreas urbanas, donde están expuestas a diversos contaminantes, también presentan modificaciones. En las muestras recogidas, es recurrente la bifurcación del nervio medial (en el caso de legatarios). Los herbicidas no selectivos y de amplio espectro actúan sobre el tejido foliar y afectan todos los órganos de las plantas tratadas (baldío muestra rupturas en la red vascular).
La zona tórrida comprende un territorio geográfico regido por condiciones especiales donde existe una gran variedad de ecosistemas. Variaciones ínfimas, -climáticas o de otro orden-, alteran el frágil equilibrio y repercuten sobre todos los organismos que la habitan. Los dibujos expuestos son algunos indicios de esos cambios.
Johanna Calle
